
El sonido viaja desde tus oídos al centro auditivo del cerebro, donde hay dos subsistemas: El subsistema de orientación y el subsistema de enfoque.
Estos subsistemas funcionan juntos constantemente para ayudarte a comprender la escena sonora que lo rodea.
1: El subsistema de orientación analiza constantemente tu entorno para crear una vista general completa de la escena sonora.
2: El subsistema de enfoque te ayuda a seleccionar qué sonidos escuchar y a cuáles cambiar tu atención, mientras que se filtran los sonidos irrelevantes.
Desde aquí, el sonido es utilizado por otros centros cerebrales como la memoria y las emociones.